El ejercicio de un verdadero liderazgo es una de las diferencias más significativas entre las organizaciones que consiguen resultados excelentes y el resto de organizaciones. Muchos directores generales y consejeros delegados abandonan cada año de las compañías más relevantes, bien sea por decisión propia como por una invitación expresa a salir. En la mayor parte de los casos, la razón que provoca esta situación es la no consecución de los resultados esperados, justificada en ocasiones por una “diferencia de visiones estratégicas”.
El estudio realizado por la consultora booz&co “Estudio anual sobre sucesión de Consejeros Delegados” pone de manifiesto esta realidad. Los consejeros delegados deben hacer más en menos tiempo y no hay excusas para un pobre rendimiento.
La razón fundamental por la que estos ejecutivos fracasan en sus objetivos es porque cuentan con unas personas a su cargo, mandos intermedios y otros responsables, que no cumplen con éxito sus funciones y responsabilidades. El problema real radica en que, ante estas situaciones, muchos altos ejecutivos no han sido capaces de reemplazar a las personas que no estaban al nivel adecuado en sus equipos.
No hay nada que provoque un mayor impacto en los negocios que asegurar que se dispone de la gente adecuada en los puestos clave con responsabilidad sobre la consecución de resultados. Seleccionar, formar y motivar a los mejores es la piedra angular de la política de recursos humanos excelente.
Rodéate bien en todos los niveles
Las mejores compañías tienen a las mejores personas. Las segundas mejores compañías tienen a los segundos mejores. Tu habilidad para seleccionar a buenos profesionales y liderarles bien es el factor más determinante para el éxito de tu negocio. Las personas lo son todo en las organizaciones. Gran parte de tu éxito estará determinado por las personas a las que contratas para los puestos clave. La regla es sencilla: “contrata a los mejores y obtendrás los mejores resultados”.
Contrata y mantén solo a personas dispuestas a poner su corazón en el trabajo y orientados a conseguir el éxito del negocio. Tu mejor gente será siempre aquella con los niveles más elevados de compromiso personal hacia ti y hacia la consecución de los resultados. Tus mayores problemas vendrán siempre de personas con falta de compromiso en algún sentido y por alguna razón.
Contrata con seguridad, paso a paso hasta que te asegures de que quien incorporas al equipo es el mejor. Sin embargo, sé rápido en reemplazar a las personas que no demuestren un desempeño a la altura de las necesidades de la organización.
Enseña, entrena y desarrolla a tu gente
Una regla básica en los negocios es que no puedes esperar que las personas rindan al máximo nivel salvo que las hayas entrenado adecuadamente para conseguir esos niveles. Las compañías más prósperas tienen los planes de formación y entrenamiento más avanzados. Las compañías con los resultados más mediocres desarrollan poco o nada la formación. Tu habilidad para desarrollar equipos de alto rendimiento es la llave para el éxito empresarial y el beneficio. Sin esto, las cosas funcionarán a medio gas.
Apoya y motiva a tus colaboradores
En las empresas se suele cumplir la siguiente premisa: “ellos no se esforzarán como tu esperas hasta que tú no te esfuerces por ellos como esperan”. Las personas se esfuerzan y rinden en función de lo que se sienten cuidados, apoyados y respetados como personas y profesionales.
En el turbulento mercado de trabajo actual, tu habilidad para atraer y mantener el talento y a los buenos profesionales es vital para tu éxito. Cuanto mejor sea tu gente, mejor esperarán ser tratados, exigiendo respeto, amabilidad, educación y posibilidades de participación en la gestión.
Foto vía Flickr de Mulan5

Referencias a esta entrada
[...] 0 Autor/es: Juan Sobejano Sin lugar a dudas es fundamental disponer de unos grupos humanos excelentes para poder disponer de posibilidades de llegar a resultados de igual calibre. La capacidad de los directivos de movilizar estos equipos parte de dos perspectivas: la buena selección del mismo y la motivación interna una vez formado. José Ramón Luna ns presenta algunas de sus ideas al respecto en este interesantísimo artículo. [...]