La situación económica mundial sin duda ha lastrado los resultados empresariales de muchas compañÃas, y solo aquellas que mejoren de las estrategias de relación con clientes son las que estarán en la liena para obtener verdaderos éxitos.
Esta situación nos ha de llevar a tener que replantear las estrategias de empresariales y por supuesto de marketing de cara a los próximos meses o años, motivado por los continuos descensos presupuestarios y por la creciente necesidad de la obtención de ROI’s cada vez más detallados por acción/proyecto.
Es el momento de focalizarse totalmente en el mantenimiento de nuestra cartera de clientes, que son el soporte de nuestra rentabilidad básica, esforzándonos en estrategias de fidelización más que en la captación de nuevo negocio. Estas estrategias de fidelización deben centrarse en una personalización del mensaje, en un trato especializado, en un reconocimiento de la identidad única de cada cliente, ofreciéndole beneficios tangibles e intangibles de su relación con nuestra compañÃa, solo asà lograremos retenerle ante las “tentaciones” del entorno competitivo.
La receta básica que hoy debemos emplear para alcanzar los retos comerciales de nuestras empresas, debe basarse en el acercamiento al cliente con acciones directas, de conocimiento de sus intereses y de adecuación de la oferta. Solo asà lograremos fidelizarlo, que en definitiva es la razón de ser del marketing relacional.
La focalización de las estrategias relacionales han de centrarse cada vez más en acciones online, con una creciente importancia de los desarrollos en redes sociales como Twitter, Facebook o Tuenti, y la cada vez más relevancia de los blogs y la influencia que sus gestores tienen para las marcas, como evangelizadores de los productos y servicios que tienen ante sÃ. Diversos estudios avalan la creciente importancia que los consumidores dan a las opiniones recibidas por otros usuarios en los social media de cara a la elección del consumo de productos o servicios.
Sin duda un momento de oportunidades, de creatividad, donde los que arriesguen, los que apuesten por la innovación y por las estrategias centradas en el cliente serán los que obtengan los ansiados resultados con rentabilidad.


Si no has tenido, siempre, una politica de fidelización de clientes, cuando llegue la crisis será tarde. Podrás hacer algo pero perderás, tu equipo de persoas requerirá un cambio de mentalidad que se percibirá como un bandazo, muchos dirán que porque no se hizo antes, etc. En definitiva se cuestionara el liderazgo y la valia de los directivos por no tomar antes una decisio tan obvia.
Las crisis se vencen 20 años antes, tras otra crisis, pero no parecemos aprender u olvidamos pronto. Si hoy empezamos a prepararnos para la próxima crisis, racionalizando recursos, fidelizando clientes, motivando y formando a nuestros equipos, gestionando , descubriendo y reteniendo el talento, etc. cuando llegue la crisis, que llegará, estaremos preparados para afrontarla. El problema es que en epocas de Bonanza se os olvida todo, empezamos a derrochar, acotratar sin niguna lógica, a hacer experimentos, a no invertir en I+D+I porque ” no es necesario” y cuando llega la crisis ya es tarde. Pero es buea idea la fidelización, no por ser epoca de crisis sino porque los clientes fidelizados son nuestro activo, son como nuestros amigos, no nos dejaran ni en las duras ni en las maduras