La recesión económica viene a ser sinónimo de austeridad, de recortes en el gasto, de inhibición en el inicio de nuevos proyectos. Asà lo entiende la opinión pública y asà también lo defienden muchos empresarios y algunos presuntos expertos. En efecto, las épocas de crisis financiera no son para asumir nuevas iniciativas, sino para permanecer a cubierto y aguardar a que pase la tormenta. Después, ya habrá tiempo para la innovación y para la audacia emprendedora. Nada más lejano a la realidad que tales afirmaciones.
Esta recesión que aún vivimos no es la primera que acontece y tampoco va a ser la última que veamos, ténganlo por seguro. De los datos y testimonios recogidos por Govindarajan Vijay* en anteriores ciclos de crisis financieras, podemos extraer una serie de conclusiones de gran utilidad para formular cuál debe ser nuestra actitud y nuestra estrategia en los momentos presentes y en el inmediato futuro:
- Los perÃodos de recesión en nuestro entorno siempre llegan a su final en algún momento y son seguidos de fases de crecimiento y expansión económica.
- Los perÃodos de crecimiento económico suelen ser más prolongados en el tiempo que los correspondientes a la recesión.
- Tras una crisis financiera, los papeles y los actores cambian: hay nuevos perdedores, nuevos ganadores, nuevos actores secundarios y nuevos convidados de piedra.
- En los negocios, los ganadores de los perÃodos de crecimiento fueron aquellos que invirtieron tiempo y recursos en innovación cuando aún reinaba el ciclo de crisis. Por el contrario, los perdedores fueron los que se inhibieron y decidieron recortar costes de innovación, de investigación o de desarrollo.
SÃ, sabemos de sobra que en los tiempos de crisis los recursos no abundan y es necesario priorizar la supervivencia, pero para afrontar esta dificultad real, Vijay* aconseja una triple estrategia global imprescindible para conceder a las acciones y programas de innovación la importancia necesaria:
- Asignar un porcentaje de los recursos a la innovación y respetar ese porcentaje siempre, pase lo que pase. En tiempos de crisis ¿a algún padre o madre se le ocurrirÃa recortar gastos no comprando los libros de texto de sus hijos? Pues hablamos de algo parecido. El presupuesto para la innovación ha de ser imprescindible e intocable y no deberemos disponer de él para hacer frente a otros conceptos, cualesquiera que estos sean.
- Analizar todos los proyectos que la empresa tenga en marcha en la actualidad y revisar sus previsiones de negocio con base a datos objetivos. Será necesario abandonar aquellos proyectos que no presenten una clara perspectiva de éxito, de satisfacción de objetivos para la organización. No tengamos reparo en cortar por lo sano aquellos proyectos con pobres perspectivas, aunque ya hayamos efectuado inversiones imputables a los mismos.
- Seguir una disciplina y una metodologÃa clara y efectiva para la innovación, es decir, para convertir las buenas ideas en buenos proyectos, y para transformar los buenos proyectos en modelos de negocio que funcionen. Para cumplir con esta premisa hay que hacer muy especial énfasis en el rigor, en el esfuerzo, pero también en la formación y en la creatividad.
Las buenas ideas no sirven para nada si no provocan trabajo duro y efectivo en la organización. Es cierto que no hay innovación sin creatividad, pero la innovación sin trabajo intenso, estructurado y focalizado a objetivos se convierte en una triste caricatura propia de charlatanes de bar o de gurús de Twitter.
* Govindarajan Vijay es Profesor de Negocios Internacionales en la Escuela de Negocios Tuck en Dartmouth.
Imagen editada a partir de original extraÃdo de Blog Turismo


Buen artÃculo;
Os dejo este link donde se muestra un ejemplo claro de proyecto de “Innovación Low Cost” que muestra el camino a seguir en todas las empresas que quieran sobrevivir a la crÃsis.
http://www.nortecastilla.es/v/20101025/valladolid/granja-olmedo-investiga-cria-20101025.html
Hola Manuel,
soy Sabrina, community manager de ESADECREAPOLIS.
Me parece muy interesante tu artÃculo, especialmente cuando hablas de la necesidad de mantener un presupuesto para innovación, ya que sin este, es difÃcil plantear la evolución de determinados proyectos empresariales.
En ESADECREAPOLIS, como centro de open&cross innovation, creemos que es muy importante estar permanentemente abiertos a nuevas ideas.
Sabemos que innovar cada dÃa no es posible, ya que ésta conlleva un proceso, un análisis y una evaluación de las tendencias de mercado. Por eso, nuestra razón de ser es inspirar, facilitar y acelerar el proceso de innovación de las empresas que residen en ESADECREAPOLIS.
De ahà que comparta tu opinión sobre el hecho que innovar debe tener un camino y además de la creatividad una utilidad en el mercado.
¡Saludos!
Sabrina
Gracias, Rafael, la experiencia que aportas parece más que interesante.
Saludos
En efecto, para innovar precisamos de procedimientos flexibles, actualizables y revisables. Si existe una preeminencia absoluta de los procedimientos sobre las ideas y sobre el cambio, la innovación se antoja una práctica difÃcil.
Gracias por tu comentario, Sabrina.
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