Gestión de Tecnologías de la Información

Hace unos pocos años, cuando los medios sociales apenas comenzaban su trayectoria, irrumpió un modelo aplicado de inteligencia colectiva con plena vigencia en nuestros días. Hablamos del denominado crowdsourcing o estrategia de gestión que permite a una empresa u organización basar parte de sus decisiones o acciones en el conocimiento y en el trabajo colectivo de grupos externos.

En efecto, el crowdsourcing es una metodología o una herramienta de gestión que permite a una compañía recurrir al talento de personas anónimas, espontáneas y ajenas a la empresa para desarrollar funciones que habitualmente se cubrirían con personal o recursos internos. Este modelo permite que una empresa pueda encontrar la respuesta a un interrogante crítico, formular una idea creativa, solucionar un problema o incluso adoptar una decisión estratégica para sus planes de futuro. No hay que confundir los términos, no se trata de externalizar un servicio, ya que la externalización acostumbra a llevarse a cabo delegando funciones o tareas en empresas o profesionales especializados previamente seleccionados.

En definitiva, si mencionamos el crowdsourcing hacemos referencia a una herramienta de gestión por la que una compañía recaba una solución, una respuesta o un trabajo específico a un conjunto de personas más o menos amplio, indefinido y anónimo. El crowdsourcing posibilita que una organización utilice la inteligencia, el talento, el conocimiento y el trabajo colectivo para encontrar la mejor solución a un problema o aportar la necesaria dosis de creatividad a un proceso. Las aportaciones de esta multitud poco definida y deslocalizada pueden tener o no una contraprestación por parte de la empresa que las promueve y es frecuente utilizar regalos, premios o promociones como pago a los servicios prestados a través del crowdsourcing.

El término crowdsourcing hace su aparición formal en 2006, de la mano de Jeff Howe y de Mark Robinson, en un interesante artículo publicado en la revista tecnológica Wired. En este texto se hace referencia expresa a los primeros antecedentes de crowdsourcing identificados en proyectos de fotografía colaborativa, en 2004 (iStockphoto). Desde entonces, son múltiples las compañías que han recurrido al crowdsourcing como metodología para impulsar y aprovechar la inteligencia colectiva. Firmas del prestigio global de Apple, Microsoft, Google, Starbucks, Sun Microsystem, Vodafone, Procter & Gamble, Lilly o Vueling recurren habitualmente al crowdsourcing como estrategia de gestión. Leer el resto