
Dentro del ámbito de la gestión de recursos humanos, cada vez que mencionamos el término ‘teletrabajo‘ parece inevitable suscitar en nuestros interlocutores imágenes de personas que han trasladado su puesto de trabajo al hogar, sin más innovación que el cambio de lugar físico de realización de la actividad laboral. Efectivamente, aún en nuestros días, multitud de profesionales del management entienden que el teletrabajo apenas es una metodología que reduce los costes fijos de la empresa (alquiler de oficinas, consumo de energía eléctrica, mobiliario, etc.) y ofrece al empleado mejores opciones para la conciliación de su vida familiar y profesional. Si bien éstas son dos ventajas relevantes cuando se implanta un proyecto de teletrabajo en una organización, no podemos dejar de lado el fondo de la cuestión, es decir, las nuevas formas de organización del trabajo necesarias para que las empresas puedan innovar y competir bajo las reglas y oportunidades de la Sociedad del Conocimiento y de la Información.
Vamos a comenzar recordando qué entendemos (o qué hemos venido entendiendo) por teletrabajo:
El teletrabajo es una metodología flexible de organización del trabajo que consiste en el desempeño de la actividad profesional sin la presencia física del empleado en las oficinas o instalaciones de la empresa en una importante proporción de su tiempo de actividad laboral. El desempeño profesional en el teletrabajo supone el uso frecuente de métodos de procesamiento electrónico de información, y el uso permanente de algún medio de telecomunicación para el contacto entre el teletrabajador y la empresa.
Es cierto, este concepto de teletrabajo es correcto, aunque podríamos considerarlo incompleto o superado, a poco que echemos un vistazo a la actividad intensiva y exhaustiva que muchos profesionales llevan a cabo en entornos digitales surgidos como evolución de la Web 2.0. y de sus fundamentos participativos. Tal vez resulte más fácil identificarse con el concepto de e-work, que presenta un matiz sensiblemente diferente al ya vencido modelo de teletrabajo:
Según la Asociación Española de Teletrabajo el término e-work puede definirse como ‘una oficina real desarrollada en el mundo virtual; colaboración en equipo con una interrelación verdaderamente sinérgica y productiva. Los distintos componentes se encuentran diseminados geográficamente pero unidos en el proyecto común componiendo una organización distribuida’.
La diferencia más crítica entre los conceptos de teletrabajo y e-work está íntimamente relacionada con la distancia existente entre la vieja sociedad industrial y la Sociedad del Conocimiento y de la Información. Cabe hacer referencia al trabajador del conocimiento y a su vinculación con este universo digital que hoy es escenario de una buena parte de nuestras vidas. En efecto, no podemos limitarnos a tomar en consideración un mero traslado del espacio físico de trabajo desde la oficina al domicilio. Es imprescindible conferir todo el protagonismo al cambio organizativo global obligado para las organizaciones y para los profesionales del conocimiento. Leer el resto