Que el mercado cambia continuamente es una realidad. Cada vez hay más clientes y usuarios de todo. Cada vez hay un mayor conocimiento por parte de los consumidores, tanto sobre productos y servicios como del proceso de compra. Este mayor conocimiento se ha ido transformando en un considerable aumento de los niveles de exigencia que obligan a las compañías de todos los sectores a revisar sus organigramas, conceptos y procesos para atender hasta la más mínima demanda.
Dentro de estos cambios en el mercado y en el comportamiento del consumidor hay uno que, a mi juicio, es especialmente relevante por el impacto que tiene y seguirá teniendo en el futuro en los resultados de negocio. Me refiero a que “el consumidor ya no se cree las cosas y punto”, sino que demanda y exige información cada vez más detallada sobre la empresa a la que compra y sus actividades, sobre su modelo de gestión, sobre sus procesos, sobre lo que compra y sobre los servicios de valor añadido que recibirá. Leer el resto





