Durante la crisis se han producido una serie de quiebras bancarias que han hecho que nos replanteemos el sistema: Lehman Brothers, Fortis, entidades bancarias islandesas, Anglo Iris Bank… Hemos aprendido que cuando un banco tiene problemas, éstos pueden extenderse a todo el sistema financiero a nivel mundial y hemos descubierto nuestra carencia de sistemas para gestionar las instituciones financieras con dificultades. Nadie quiere volver a tropezar con la misma piedra. Con este contexto, la Comisión Europea ha hecho públicos recientemente sus planes para la creación de un nuevo marco de la UE para evitar y gestionar posibles crisis financieras. ¿Será suficiente?
En España, el sistema bancario también está temblando. Aunque los bancos principales siguen siendo de los más fuertes y saneados del mundo, BBVA y Santander, las cajas de ahorros parecen encontrarse en una situación mucho más delicada: a pesar de las ayudas de El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) siguen oyéndose rumores de quiebras y de más bailes corporativos.



