Una fórmula a través de la cual puedes destacarte de tus competidores es posicionarte como un aliado estratégico de negocio con tus clientes, siempre buscando vías para ayudarle a incrementar su negocio. Si contribuyes a que tus clientes obtengan más beneficios, querrán trabajar contigo y con tu empresa y se vincularán más estrechamente. Llegarás a tener fans en lugar de clientes, con las ventajas que ello conlleva.
Las alianzas estratégicas entre clientes y proveedores se han convertido en una práctica habitual en el mundo empresarial que aporta ventajas competitivas en costes, entregas y servicios, calidad e innovación, además, de permitir una optimización de tiempos en la puesta en marcha de procesos de negocio (estudio de la Universidad de Alicante sobre alianzas estratégicas). Suponen, incluso, una vía muy eficaz para el crecimiento y la consolidación.
A la hora de plantearse la posibilidad de establecer una alianza con otra empresa, resulta frecuente que se realice un análisis racional de los posibles beneficios que se obtendrán. Sin embargo, este análisis es solo una parte de los factores que influyen en la decisión final. Además, entran en juego toda una serie de aspectos emocionales de carácter subjetivo.
Y, ¿qué principio emocional se esconde detrás del éxito o fracaso de una alianza entre empresas? Leer el resto




