Innovar hace que el mundo siga evolucionando. Las empresas, los gobiernos y las personas que exploran nuevos caminos y se atreven a romper los moldes establecidos para crear nuevas formas, consiguen que sigamos avanzando. Por eso la innovación se convierte en la savia que debe correr por las organizaciones que deseen seguir creciendo y siendo competitivas. ¿Cómo puede una empresa cultivar la innovación?
Cuando pensamos en innovar, da un poco de vértigo. Parece que hace falta acometer grandes cambios en la organización: hacer grandes fichajes, crear departamentos especializados o crear un Silicom Valley. Pero lo único verdaderamente necesario es construir una aptitud. Cambiar el chip de la empresa y trabajadores. Atreverse. Arriesgar. Probar.
Una de las preguntas que surgen es qué es lo que necesita una empresa para fomentar la innovación en sus entrañas. Jamie Flinchbaugh, uno de los cofundadores del Lean Learning Center, un centro que pretende ayudar a las organizaciones a aplicar la cultura de la innovación, ha resumido recientemente en un artículo algunas de las habilidades que las organizaciones deberían potenciar para conseguir crear este clima necesario.





