Mi post anterior en Innovadirectivos introducía un esquema para las “fases del cambio”, a partir de una canción de Peter Gabriel. La primera estrofa era “From the pain come the dream” – el sentido de urgencia que impone el dolor (o la perspectiva de encontrarlo ) es el gran dinamizador que evita aferrarse al status quo. Guste o no, la satisfacción es la muerte, y la guerra y la supervivencia son periodos fructíferos en la innovación y el cambio. De hecho, se piensa que todo el progreso humano se activó cuando no se renunció aplicar las soluciones encontradas en los duros periodos glaciales a terrenos más fértiles.
Vayamos con la segunda: “From the dream come the vision”. Si alguien ha sido capaz de creer en algo mejor, éste es el momento de imaginarlo, de darle forma mental, para que más adelante pueda comunicarse o planificarse. En esta fase es donde mueren la mayor parte de los cambios, por lo que me detendré en sus peligros.
Los biólogos saben que en caso de amenaza, muchas especies, humanos incluidos, tienden a un estado de parálisis llamado “inmovilidad tónica”. Quizá sea por camuflarse mejor con el entorno, quizá por aumentar la posibilidad de sobrevivir a costa de un vecino más inquieto… Lamentablemente, esta estrategia no es válida para empresas: un depredador puede decidir irse a comer a otro sitio, pero los ingresos no vuelven espontáneamente.




